¿Con cuál te quedas tú?

En noviembre de 2005 Micosoft dio el pistoletazo de salida a la presentación de las consolas de nueva generación con la puesta a la venta de Xbox 360. Aproximadamente un año después, y rodeada de todas las expectativas creadas por su fabricante, la revolucionaria Nintento Wii llegó a los puntos de venta, en los que cabe recordar que se agotó en sólo unas horas. Finalmente se incorporó a está familia de las consolas de última generación la esperada Play Station 3.

Aunque una parte de los usuarios tiene perfectamente clara su decisión, que consola prefiere, hay una mayoría que no tiene todavía claro qué le ofrece cada consola y, por lo tanto, cuál se ajusta más y mejor a sus gustos y preferencias.

El primer indicador de “novedad” en el que se fijan bastantes personas es en las prestaciones técnicas y, a este respecto, sí que se observa una importante revolución en los tres casos. En mejores gráficos, mayor rendimiento, y en general en juegos tecnológicamente superiores. Pero hay un aspecto que no hay que olvidar que son las prestaciones de la máquina  no determinan la calidad de un juego. Lo normal es tener que esperar algún tiempo desde el lanzamiento de una consola hasta que los juegos son capaces de aprovechar todo su potencial.

Algo en lo que sí se observan importantes novedades es en la importancia que los tres sistemas dan al uso de Internet y a las conexiones red. En la anterior generación, Xbox era la que más y mejor se había acercado a la red, pero ahora ya no hay una plataforma que destaque sobre las demás a este respecto. Y no sólo las posibilidades de jugar online, sino por la posibilidad de descargar, desde los trailers de los últimos estrenos cinematográficos hasta actualizaciones para los juegos que tienes.

 Aunque la principal función de las consolas es, actualmente, ser una plataforma de juegos, estas máquinas pugnan por convertirse en el centro de ocio digital del salón de casa (Nintendo se aborda desde un planteamiento distinto) las consolas de Microsoft y Sony para reproducir música, ver fotografías, visionar tus películas en DVD, conectarte al ordenador para reproducir los archivos, etc.

El caso de Wii es distinto, porque Nintendo ha decidido no entrar en esa guerra, hasta el punto de que la versión actual de su consola ni siquiera reproduce películas en DVD. Por eso no significa que no ofrezca otra alternativa de ocio que no sea jugar. Gracias a su interesantísimo sistema de canales, si la máquina está conectada a Internet, podrás acceder a todo tipo de información, descargar contenidos y mantenerte comunicado con tus contactos. 

Y tú ¿Ya te has decidido? Pues ahora… ¡a jugar!

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